Causa revuelo reportaje «Fueron los Federales» que destapa otro crimen de Estado; autora denuncia amenazas

México, 20 de abril 2015 (NOTIGODÍNEZ).- Por enesima vez queda acreditada la participación directa del «Estado», en este momento usurpado por el PRI y demás mafia que impuso a Peña Nieto, en los crímenes y genocidios que se cometen contra el pueblo desde hace décadas.

Un reportaje difundido ayer por los medios Proceso, Aristegui Noticias y Univisión, ha causado revuelo en la prensa (seria) nacional y extranjera, pues en él se confirma lo que era un secreto a voces: la participación de fuerzas federales en la matanza de Apatzingán el pasado 6 de enero.

La tarde de aquel fatídico día, al menos 16 integrantes de las autodefensas de Michoacán fueron asesinados a quemarropa en el municipio de Apatzingán. La explicación oficial por parte del entonces «comisionado para seguridad» de Michoacán, Alfredo Castillo –hoy flamante «titular» de la Conade– dictaminó que fallecieron en el «fuego cruzado» por un enfrentamiento entre grupos de autodefensa.

“Prácticamente todas las personas fallecidas pudieron haber sido ultimadas por sus propios compañeros, esto es, por un tema de fuego cruzado y hay dos personas que recibieron impactos de arma de fuego tanto de la Policía Federal en heridas que pudieran ser mortales pero también de el grupo civil que también son heridas mortales.

“Es imposible determinar cuál de esos balazos les causó la muerte pero sí dejar claro que la evidencia que vamos a mostrar aquí es que tanto los vehículos como los cuerpos tienen orificios tanto en la parte frontal como en la parte posterior, que podríamos conocer comúnmente como la espalda, y no hay una sola evidencia de que haya gente de la Policía Federal que les diera a la espalda a estas personas”, dijo el sujeto durante una conferencia para dar sus conclusiones oficiales sobre el caso.

No obstante, el reportaje «Fueron los Federales» de la periodista Laura Castellanos demostró que las víctimas habían sido ejecutadas por elementos de la Policía Federal. Cabe mencionar que horas antes de la publicación del reportaje en los medios ya indicados, el sitio web de Carmen Aristegui fue hackeado y estuvo fuera de línea por casi 12 horas.

Según la investigación, las víctimas eran integrantes de un grupo de autodefensas asignado a la captura del líder del cartel de los Caballeros Templarios, Servando Gómez Martínez alias “La Tuta”, libre en ese entonces y posteriormente detenido el 27 de febrero pasado.

Los autodefensas ultimados pertenecían a un grupo que Alfredo Castillo había disuelto en la entidad michoacana. De hecho protestaban por la extinción de su grupo a manos del «Virrey» Castillo y exigían pago por sus servicios en la búsqueda de “La Tuta”.

Sobrevivientes de la masacare consultados tras el ataque en Apatzingán confirmaron que sus compañeros estaban desarmados cuando fueron acribillados por los policías, quienes les ordenaron levantar las manos y arrodillarse. “Nos quedamos en desconcierto y nada más escuchamos cuando dijeron: ¡Maten a esos perros, mátenlos a todos!”, cita el reportaje a la fuente anónima.

Por lo menos tres personas desarmadas y con las manos en la nuca, según testimonios recabados un día después de los hechos, habrían sido ejecutadas bajo fuego de federales. “Uno de los ocupantes bajó y se puso de rodillas con las manos en la nuca; dijo que no tenían armas y suplicó a los federales que no dispararan, pero cayó muerto de tres balazos que hasta retumbó cuando se escucharon”.

Posteriormente, según se consigna en el reportaje, los agentes no hicieron nada por salvar a los pocos heridos que quedaron, mismos que murieron desangrados. Incluso había un hospital a medio kilómetro del lugar de los hechos, pero los elementos policiacos que perpetraron el asesinato en masa no se comunicaron con los servicios de atención médica.

Por si fuera poco, las «autoridades» bloquearon el paso de los vehículos de emergencia que otras personas solicitaron cuando escucharon la balacera, impidiendo la atención y traslado de los heridos. “Los federales impidieron la salida de los muchachos, aun aunque no estaban en calidad de detenidos”, señaló Carlos Torres Vega, director de ese hospital.

Tres meses después, la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) informó que se abriría una investigación por «posible uso excesivo de la fuerza» por parte de los policías federales durante los hechos en Apatzingán.

Se recibió “un video anónimo del cual se pueden inferir presuntos actos de uso excesivo de la fuerza o abuso de autoridad por parte de elementos de la Policía Federal, en el municipio de Apatzingán”, señaló el comunicado de la CNS.

La Comisión informó que dio parte a la Procuraduría General de la República (PGR) y la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Federal para que inicien investigaciones –es decir, que los sicarios se investiguen a sí mismos– y “definir o en su caso deslindar responsabilidades contra servidores públicos”; sin embargo, no menciona la fecha de estos eventos ni hace referencia a que sean los mismos a los que se refiere el reportaje.

Dos semanas después de la matanza de Apatzingán, el asesino de Atenco y actual usurpador de la presidencia, Enrique Peña Nieto, removió al «virrey» Castillo de su cargo eliminando la figura del «comisionado», mientras que el mando local de la Policía Federal, Fausto Arenas, y el encargado de la zona militar, Miguel Ángel Patiño fueron premiados con cargos a otros estados. En tanto, Castillo fue inexplicablemente nombrado «titular» de la Comisión Nacional del Deporte.

Y mientras se repartían los huesos y las ubres de los cargos públicos a los esbirros de Peña, Laura Castellanos denunció acoso y amenazas en su contra luego de la publicación del reportaje «Fueron los Federales». Por ello, la organización Artículo 19 mantiene bajo su cuidado a la periodista, autora del mencionado artículo.

Con información de Proceso

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