Gobierno de AMLO bajó impuesto a gasolinas… pero Shell y otras siguieron subiendo los precios

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México, 16 de abril 2019 (NOTIGODÍNEZ).- La trasnacional holandesa Royal Dutch Shell, exhibida por vender gasolina con los precios más altos en México, justificó este saqueo asegurando que, si bien el gobierno federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador, presidente de la República, redujo los impuestos especiales aplicados a las gasolinas, los altos precios internacionales del petróleo le han impedido bajar sus tarifas al consumidor final.

Durante su conferencia matutina de ayer lunes, López Obrador dio a conocer la lista de empresas que venden la gasolina con los precios más elevados en nuestro país. La más abusiva es la holandesa Shell, seguida de las trasnacionales G500, FullGas, Exxon Mobil, Total Repsol, Walmart y British Petroleum (BP).

Petróleos Mexicanos (Pemex) se ubica entre las empresas que venden la gasolina más barata en todo el territorio nacional, así como una estación de la Secretaría de Marina (Semar) ubicada en la Ciudad de México.

En respuesta, Shell envió un comunicado para defender sus abultadas tarifas, asegurar que son «consistentes con la actualidad del mercado» y pretextar que, debido a los crecientes precios internacionales del crudo, no le ha sido posible cobrar menos al consumidor final.

Aludiendo tácitamente a la contrarreforma energética espuria, la trasnacional explicó que el precio de su gasolina está compuesto por el costo de la molécula –la gasolina que adquiere a Pemex-, logística y distribución, lo que representa entre 60 y 65 por ciento, más 25 o 30 por ciento de impuestos.

Posteriormente, se vicimizó argumentando que su margen de utilidad asciende hasta 10 por ciento, el cual aún debe ser dividido entre Shell y el distribuidor, es decir, la gente que administra la estaciones gasolineras en el país. Por ello, se ve obligada a ofrecer la gasolina Magna –de mayor consumo entre la población– en un precio exorbitante de 20.23 pesos por litro, casi 8 por ciento superior al precio promedio más bajo detectado en 18.74 pesos por litro.

A principios de este mes, el gobierno federal aplicó el quinto «subsidio» del año a la tarifa del Impuesto Especial a Producción y Servicios (IEPS) aplicado a las gasolinas, con el fin de promover una baja en los precios de los combustibles al consumidor final.

En su comunicado, Shell reconoció estos esfuerzos del gobierno por controlar las alzas al precio de los energéticos, pero señaló que el incremento en los precios del petróleo han impedido bajar el precio de los combustibles.

Asimismo, precisó que sus gasolinas representan sólo el 1.0 por ciento del total de estaciones de servicio en todo el país, por lo que no son un actor dominante que pueda inferir en la oferta y la demanda, es decir, en los precios finales al consumidor.

“En los estados en los que operamos y donde ocupamos sitios óptimos para atender a nuestros clientes, mantenemos una posición competitiva que se evidencia al analizar las diferencias en el precio de venta al público, las cuales son muy reducidas”, justificó.

Opinión:

Son tres los responsables de que esta empresas criminales roben descaradamente a los mexicanos vendiendo gasolina cara en nuestro propio territorio: 1) el asesino de Atenco Enrique Peña Nieto y sus cómplices, impulsores de la contrarreforma que «legalizó» el saqueo; 2) Andrés Manuel López Obrador, quien juró cancelar ese engendro constitucional cuando triunfase su movimiento y no lo ha hecho; y 3) el pueblo de México, que ha permitido sumisamente estos abusos y sigue inmóvil, sin reaccionar ni presentar una mínima resistencia. Por cierto, el asunto del «subsidio al IEPS para bajar los precios de las gasolinas» es una absoluta tomada de pelo. El asesino Peña Nieto aplicó el mismo engaño para «taparle el ojo al macho» y simular que hacía algo por contener los incrementos, pero su propia contrarreforma lo impide. Ese «subsidio» acaba también en los bolsillos de los empresarios gasolineros. Entiéndanlo: gracias a ese atraco «legalizado» en la constitución, el gobierno ya no tiene el control de los precios. Son las trasnacionales quienes deciden cuánto saquear a los mexicanos y ya lo están haciendo a placer. En tanto AMLO no sea obligado por sus seguidores a cumplir el juramento patriótico de cancelar la contrarreforma, urge que los mexicanos emprendan un boicot permanente a las empresas privadas que no paran de saquear a través de la gasolina. ¡BOICOT ABSOLUTO Y PERMANENTE HASTA EXPULSARLAS DE NUESTRO PAÍS!

Con información de Reporte Índigo

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