Grupos empresariales intentarían desestabilizar eventual gobierno de AMLO: Carlos Fazio

México, 25 de mayo 2018 (NOTIGODÍNEZ).- ¿México podría convertirse en otra “Venezuela” si López Obrador llegase a la Presidencia? Claro, pero no debido a las políticas que el tabasqueño emprendería si cumpliese sus promesas de campaña, muchas de ellas abiertamente neoliberales como ya se ha demostrado en este medio alternativo. La razón de una eventual inestabilidad económica sería un sabotaje a gran escala orquestado por la oligarquía rapaz, que de hecho está ocurriendo en la hermana Venezuela.

Así lo confirmó el periodista y escritor uruguayo Carlos Fazio, colaborador del diario La Jornada, durante su participación en el foro “¿Qué hacer frente a las elecciones 2018? Desafíos desde el Estado laico y los derechos humanos”, cuyas actividades arrancaron ayer jueves.

Fazio indicó que la eventual llegada de Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición “Juntos haremos historia”, a la Presidencia de la República, podría generar intentos de desestabilizar su gobierno por parte de algunos grupos empresariales, en un fenómeno similar al que ocurre con el proyecto bolivariano de Venezuela.

El periodista recordó que algunos sectores del empresariado nacional y extranjero ya aceptaron que el tabasqueño ganará los comicios del próximo 1 de julio, sin embargo no se puede descartar la posibilidad de que su eventual gobierno enfrente un acoso financiero y político, similar al que padecen actualmente nuestros hermanos venezolanos.

“El gran riesgo es que pueda venir una nueva Venezuela en México si algunos empresarios deciden repetir el esquema de guerra de espectro completo que actualmente se aplica contra esa nación sudamericana, con la intención de generar inestabilidad y descontento, con el aval del gobierno de Estados Unidos”, alertó citado por La Jornada.

En tal sentido, explicó que ciertos proyectos de gobierno son etiquetados como “populistas” debido a que no gozan de la simpatía de Washington, particularmente de las elites empresariales que controlan tanto al gobierno de Estados Unidos, como al Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. De ahí proceden las campañas de desprestigio mediático y las tácticas de ahorcamiento económico para reforzar la versión de que esos países “deben ser rescatados en intervenciones humanitarias”.

Un ejemplo del escozor que causa entre algunos poderosos empresarios la posible victoria electoral de López Obrador, es el reciente diferendo sobre el tema del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), cuestionado por el tabasqueño y defendido rabiosamente por el magnate Carlos Slim Helú, quien participa en la construcción del proyecto a través de Grupo Carso.

“Salió un pequeño grupo de empresarios a protestar y se hizo sentir la idea de que los intereses de ellos eran los de todos los mexicanos, a través de un aparato mediático que busca garantizar la hegemonía de los sectores más acaudalados”, dijo al respecto Dolores González, fundadora de la organización Servicios y Asesoría para la Paz.

Concretamente, además de Carlos Slim, hay cinco empresarios que forman parte del Consejo Mexicano de Negocios y se oponen franca y abiertamente al proyecto de nación lopezobradorista. Todos ellos han sido enriquecidos con millonarios contratos públicos sin licitación por lo menos desde el desgobierno del panista Vicente Fox a la fecha.

Con información de La Jornada

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